La
Antigua y Mística Orden de la Rosa-Cruz, se extiende actualmente por todo el
mundo. Consta de varias jurisdicciones que, más allá de las fronteras, agrupan
por lo general a todos los países de un mismo idioma. Existe por lo tanto una
jurisdicción distinta para los países de lengua francesa, inglesa, alemana,
española, portuguesa, nórdica, italiana, griega, etc. La sede de cada
jurisdicción, tradicionalmente designada con el nombre de "Gran
Logia", está dirigida por un Gran Maestro elegido por los miembros del
Consejo Supremo de la Orden por un período de cinco años
renovables.
En su
conjunto, la A.M.O.R.C. está dirigida por un Consejo Supremo compuesto por
los Grandes Maestros de todas las jurisdicciones. Este consejo se halla bajo
la autoridad y la presidencia del Imperator, título tradicional y simbólico
utilizado para designar al responsable supremo de la Orden. Como tal, él es
quien garantiza la continuidad de la Tradición Rosacruz y quien supervisa las
actividades de todas las Grandes Logias. Al igual que los Grandes Maestros, es
elegido por un periodo de cinco años renovables.
La
A.M.O.R.C. es, por lo tanto, una organización mundial, y sus dirigentes,
independientemente de su nacionalidad, realizan sus actividades rosacruces, no
como ciudadanos de un país determinado, sino como responsables de una
organización mística cuyas actividades se extienden al mundo entero. En
otras palabras, la Orden está formada por el conjunto de jurisdicciones y
todas ellas trabajan en perfecta unidad al servicio de un mismo ideal, el de
la Rosa-Cruz. En el seno de la A.M.O.R.C., no existen distintas obediencias,
ya que todos los rosacruces del mundo poseen las mismas prerrogativas y
reciben las mismas enseñanzas.
Dentro
de cada jurisdicción, los rosacruces que lo desean pueden reunirse en
organismos locales que, dependiendo del número de miembros y de la amplitud
de sus actividades, reciben el nombre de "Logia",
"Capitulo" o "Pronaos". Estos organismos operan bajo la
dirección e impulso de la Gran Logia a la que pertenecen. De manera general,
sirven de lugar de encuentro para realizar trabajos que complementan el
estudio individual de las enseñanzas escritas de la Orden. Se podría decir
que perpetúan el aspecto oral de la Tradición Rosacruz. Hay que precisar
igualmente que es en las Logias donde se confieren las iniciaciones
rosacruces.
Para
permitir que se reúnan los miembros que lo deseen, la Orden organiza
regularmente convenciones que pueden ser mundiales, nacionales o regionales.
Dependiendo de los casos, en ellas se dan cita los rosacruces del mundo entero
o los residentes en un determinado país. Independientemente de su ámbito, en
ellas se desarrollan actividades culturales en el curso de las cuales se
imparten conferencias científicas y filosóficas. Estas convenciones no
tienen carácter obligatorio, siendo los miembros libres de asistir o no a
ellas.
Paralelamente
a las enseñanzas místicas que pone a disposición de sus miembros, la Orden
posee una Universidad interna conocida como "Universidad Rosa-Cruz
Internacional". Formada exclusivamente por rosacruces, esta Universidad
sirve de marco a investigaciones en materias tan diversas como astronomía,
egiptología, medicina, música, psicología, ciencias físicas y tradiciones
esotéricas. Por lo general, los resultados de sus investigaciones se
comunican únicamente a los miembros de la Orden, aunque la U.R.C.I. celebra
igualmente conferencias y seminarios abiertos al público.